El significado de este pasaje parece ser que, en un principio, la llamada piedra o cristal Tuaoi era un medio para comunicarse con el reino espiritual en los primeros días de la historia atlante, cuando las gentes habían empezado a proyectarse en la materia. Más tarde se convirtió simplemente en una fuente de la que emanaba una gran energía, y entonces la llamaban «piedra de fuego» o «cristal terrible».
Otra lectura, que contiene una descripción detallada de la piedra de fuego o del cristal, me parece que es un intento por parte de un profano de describir un láser gigante. Pidieron a Cayce que ofreciera «una descripción de los conocimientos eléctricos y mecánicos de la entidad cuando estaba encamada como Asal Sine en la AtlántIda».
Como Siempre, Cayce relacionó en su respuesta las vidas anteriores con las oportunidades para los individuos en el presente:
Sí, tenemos las actividades de la entidad durante esa experiencia.
Como se indicó, la entidad estaba relacionada con los que trataban
con los aparatos eléctricos y con su aplicación durante la experiencia.
Y vemos que se trataba de un periodo en que existían muchas cosas
que ni siquiera hemos soñado en nuestra experiencia actual.
Sobre la: piedra de fuego que estaba en la experiencia se aplicaron
entonces las actividades de la entidad que se relacionaban tanto con
las fuerzas constructivas como las destructivas del periodo.
Sería bueno ofrecer cierta descripción de esto, para que la entidad
pueda comprender mejor cómo se generaban fuerzas
constructivas y destructivas por la actividad de esta piedra.
En el centro de un edificio, que ahora diríamos que estaba revestido
de metales aislantes, o de piedras aislantes; algo semejante al
asbestos con las fuerzas combinadas de la baquelita o de otros aislantes
que se están fabricando ahora en Inglaterra con un nombre que
resulta bien conocido para muchos de los que tratan con esas cosas.
El edificio sobre la piedra era ovalado, o una cúpula en la que se
podía producir o se producía una rotación, de modo que la actividad
de la piedra se recibía de los rayos del sol, o de las estrellas; era la
concentración de las energías que dimanan de cuerpos que están
ardiendo ellos mismos, con los elementos que se encuentran y que no
se encuentran en la atmósfera de la Tierra. La concentración a través
de los prismas o vidrios, como los llamaríamos en el presente, era de
tal modo que actuaba sobre los instrumentos que estaban conectados
con los diversos medios de transporte, por métodos inductivos; así, su
control era de un carácter muy parecido al control remoto por vibraciones
o instrucciones de radio en nuestros días aunque el modo de la
fuerza que era impulsada por la piedra actuaba sobre las fuerzas
motrices de los propios vehículos.
Había una preparación para que cuando se hiciera rotar la cúpula
se presentasen pocos obstáculos o ninguno a la aplicación directa a
los diversos vehículos que se debían impulsar por el espacio, ya fuera
en el radio de visión del ojo, como podríamos llamarlo, o dirigidos
bajo el agua o bajo otros elementos o a través de otros elementos.
La preparación de esta piedra sólo estaba en las manos de los
iniciados en aquella época y la entidad era uno de aquellos que dirigían
las influencias de la radiación, que surgía en forma de rayos invisibles
para el ojo, pero que actuaba sobre las propias piedras instaladas en
las fuerzas motrices: ya fuera en las aeronaves que se elevaban por
gases en aquel periodo, o dirigiendo los vehículos más de placer que
podían pasar mas cerca de la tierra, o lo que llamaríamos las naves
sobre el agua o bajo el agua.
Estas, pues, eran impulsadas por la concentración de los rayos de
la piedra que estaba colocada en el centro de la central de energía, o
casa de energía (como podíamos llamarla en el presente).
[En la lectura se dice a continuación que estas centrales de energía
estaban instaladas en diversas partes de la Atlántida. Por desgracia] ...
las hicieron funcionar a demasiada potencia; y produjeron el segundo
periodo de fuerzas destructivas para las gentes de aquella tierra,
y la tierra se disgregó en islas
(núm. 440-5, 20 de diciembre de 1933) .
Esta fuente de energía también se utilizaba para los tratamientos
médicos, del mismo modo que se utilizan los láseres hoy día
en ciertos tipos de cirugía: «A través de la misma especie de fuego
se regeneraban los cuerpos de los individuos, por la quemadura, a través de
la aplicación de los rayos de la piedra, de las influencias que llevaban
las fuerzas destructivas a un organismo animal.
De aquí que el cuerpo se regenerase a sí mismo con frecuencia,
y que permaneciese en aquella tierra hasta que llegó la destrucción.
(núm. 440-5, 20 de diciembre de 1933).
...”